El Sol hacía ya dos horas queestaba en el cielo, iluminando con sus cálidos rayos las extensaspraderas del planeta. Una brisa mecía los largos tallos de la hierbade las praderas que se extendían ante Kane.
Se encontraba al lado de unas ruinas de un antiguoedificio humano de eras pretéritas invadido por la vegetación.Parte de su estructura de plastiacero y rococemento estaba ahora situadaa unas decenas de metros a la derecha de él. Formaba parte de un incipiente fortín orko que rompía con la armonía delpaisaje. A lo lejos, a unos sesenta metros de su posición se podíaver un río que transcurría a través de las praderascon un agua cristalina. Tenía el nacimiento en una formaciónrocosa a unos escasos 30 metros del fortín, delante por delantede él. Entre esas rocas y las ruinas estaban los restos de piedruscosque los orkos habían arrastrado desde diferentes lugares de la zonapara utilizarlos en la construcción del fortín. Atravesandoel río podían verse los restos de un antiguo puente, y másallá un destartalado bunquer recubierto de líquen y plantas,restos de eras olvidadas de la humanidad, restos de lo que se conocíacomo La Era Siniestra de la Tecnología.¿Como puede ser que un paraje como estepueda ser mancillado por la sucia presencia orka? Es una lástimaque estas praderas queden dentro de unas horas devastadas y recubiertasde cadáveres. A veces me pregunto el porqué de esto, de laguerra, de la lucha, pero no puedo llegar a ninguna conclusión aparte de la supervivencia, matar o ser muerto. Todo se reduce a eso. Laraza humana, con toda su arrogancia no puede hacer nada más queluchar por sobrevivir, no para conquistar, sino para sobrevivir.
Que el Emperador me perdone por mis pensamientos,pero después de tanto tiempo, después de tantas muertes ...no le encuentro sentido. Todos a los que alguna vez quise, han muerto.Todos mis amigos, mi mujer, mis hijos. Sólo espero que esténarropados por la benéfica luz del Emperador. Ahora sólo mequeda mi vida, y el respeto de mis soldados, y la amistad de mis oficiales.Pero como todos mis otros amigos puede que hoy sea el último díaque los vea..
- Que coronel. ¿Pensando en su planeta?¿Es bonito verdad? Siempre que veo un lugar como este, unplaneta de este clima me acuerdo de mi casa. Es un recuerdo agradable perodoloroso a la vez. Me refiero a que no volveremos allí. ¿Nole parece?
- Hola John. Tiene toda la razón. Es unsentimiento doloroso. Pero no por no volver, sino por los que dejamos atrás.
Kaine deja vagar su mente recordando los felicesdías de casado en su planeta ... cuando recorría las praderassin más preocupación que cultivar y recoger cosechas. Sinotra obligación que de vez en cuando ir de maniobras con la guarniciónde milicianos del planeta y divertirse con su familia.
De repente un estruendo le arranca de sus sueñosy le arrastra a la realidad, están llegando los tanques chafandola verde hierba a su paso y arrancando grandes terrones de tierra con sus orugas. Destruyendo todo por allí donde pasan.
¿Donde demonios están?
¡Maldita sea, esos asquerosos pieles-verdesno pueden estar muy lejos!
- ¿Rabushnick cuanto hace que han pasadopor su posición los orkos?
- Hará cinco minutos, Señor.Entre el humo y el polvo que levantaban he conseguido ver dos camionesdestartalados cargados con orkos, unas 5 o 6 motos, gran cantidad de orkosy gretchings a pie, un dreadnought, si se le puede llamar así aeso, y muy a lo lejos un par de sombras realmente grandes, puede que seanBattleWagons, Señor. ¿Sigo en mi posición o me retiroa nuestras lineas Señor?
- No, manténgase ahí y estese alertapor si les llegan refuerzos.
Bueno, a la velocidad que van deben de estar alcaer.
- Gila póngame con el Pelotón deMando Negro.
- Ahora mismo Señor.
- Aquí Jefe Negro.
- ¿Jefe Negro están en posición?
- Sí Señor. He situado mis tresescuadras donde indicó. Negro 2 rodeando la fortificaciónorka, y Negro 1 y Negro 3 escondidos dentro de la misma. Mi pelotóny yo nos encontramos detrás de Negro 1 y 3, en el flanco derechodel Leman Russ, Señor. ¿Hay algún cambio Señor?
- No Jefe Negro, prepárense, han de llegarde un momento a otro. Avise a los chicos.
Bien el flanco derecho está bien protegido.La fortificación orka está ocupada por la secciónnegra. En las torres se encuentra la escuadra de armas pesadas, y el Pelotónde Mando Rojo. El Leman Russ está justo detrás del MandoNegro, Rocco unos cuantos metros detrás nuestro. Rocco, que ocurrenciatuvieron los chicos, ponerle Rocco al Basilisk. El Chimera estácon Negro 2 llevando a los ogretes.
En el flaco izquierdo están Rojo 1 y 2entre las ruinas de un edificio imperial, también está elpelotón de veteranos Detrás de las ruinas está laescuadra de morteros y los Rough Riders. Creo que ya está todo,sólo queda que el Emperador nos ilumine hoy y podamos tomarnos venganzaen los mil veces malditos orkos por lo que hicieron en el Río delGran Colmillo. Me habría gustado contar con la escuadra azul perono la pudimos rehacer después de la última campaña,hemos de conseguir reclutar más gente para no desaparecer.
- Gila enlace con todos los pelotones y deme elmicrófono.
Muy bien praetorianos, dentro de poco tendremosla oportunidad de vengar a nuestros camaradas que cayeron en la masacredel Río del Gran Colmillo. ¡El Emperador está con nosotrosy guiará nuestros disparos! No se harán prisioneros. No desfallezcáisy recordar que es mejor morir luchando que morir de espaldas. Mirar a lacara a la muerte y sonreírle. Si veis que vuestra voluntad estáflaqueando volver la vista hacia la posición de mi escuadra de mandoy ver el estandarte como ondea orgulloso al viento. Aquí y ahora,como ya tantas veces habéis escuchado, juro por mi vida que el estandarteondeará hasta que expulse mi último hálito de vida.¡Fuerza y honor soldados!
Entonces se escuchó un clamor que recorríatodos los pelotones praetorianos preparados para la confrontación:¡FUERZA Y HONOR!
Hacía unas pocas semanas que habíanllegado con el crucero Venganza del Emperador al planeta. La misiónque tenían era la de diezmar o eliminar una creciente fuerza orkaque se encontraba en el planeta, que aún no había sido pacificadototalmente, antes de la llegada de la guarnición. En caso de nopoder eliminar toda resistencia orka, la guarnición ya se encargaríade acabar el trabajo. La tropa de defensa planetaria no teníasuficientes efectivos para enfrentarse a los orkos, y los pocos que teníaeran inexpertos chiquillos que se habían enrolado ese mismo invierno.Después de un periodo de adaptación y de exploraciónde diversas zonas del planeta se habían encontrado una zona convarias fortificaciones orkas. El Coronel Kaine, después de elaborarun plan de batalla junto con los capitanes de las diferentes compañíasy los pocos comisarios asignados a su regimiento, había emplazadola Compañía Negra, la suya, en el centro de la líneade batalla imperial, donde se estaba construyendo la fortificaciónorka más grande. Seguramente es donde habría el combate másduro. Y tal y como sabían sus soldados no se amilanaba por la posibilidadde morir. Lo cual les infundía un valor que muchos desconocíantener. Eso hacía que en raras ocasiones se retirasen.
En los días que llevaban en el planeta,los guardias imperiales habían escuchado numerosas historias sobre la ferocidad del caudillo orko al que se iban a enfrentar y eso lesintranquilizaba, ya que por lo que se sabía podía rivalizaren astucia y fiereza con el mismísimo Grazkull. Era un alivio elpoder ver el estandarte regimental ondeando al viento, les daba una determinaciónrealmente necesaria en los combates. Lo que también daba confianzaera la enorme figura del Leman Russ y de Rocco, el Basilisk.
- Maestro ya se empieza a ver el ejércitoorko.
- Gracias Grimpa, prepárate y avisa alos chicos, dentro de un rato empezará la fiesta. Comunícaseloal Coronel.
- Señor, el Sargento Rama nos informa queya divisa a los orkos desde su posición.
- Muy bien Gila. Dígale que se ha de encargardel dreadnought o de los posibles Battle Wagon que tengan los orkos. Yrecuérdele que no arriesgue a sus veteranos inútilmente.
Sí, realmente ya se ven los orkos alláa lo lejos, habrá unos 150 metros de separación. Me preguntosi no me he arriesgado mucho quedándome en esa zona descubierta.Todos los pelotones están parapetados, pero mi escuadra de mandoy yo estamos en zona descubierta. Posiblemente no sobreviviré aesta batalla, pero esto les dará a los chicos confianza para moriren sus puestos sin dar un paso atrás.
Los conocía a todos, a todo el Regimiento,eran poco más de mil o mil quinientos hombres, según la tasade reclutamiento/mortandad, no llenaban más de seis u ocho lanzaderas,y después de tantos años los conocía a todos, y lesadmiraba por lo que hacían. Se sacrificaban por la humanidad, sintener muchas posibilidades de sobrevivir, con una paga mísera ysin estar tan preparados ni bien equipados para el combate como los marines.Realmente eran unos hombres a los que se había de admirar.Lo que peor le sentaba es que en los malditos reportajes sólo sehablaba de los marines y los pijitos que llegaban como guarnicióndespués de que otros regimientos como el suyo, el LXIX de Praetoriaformado por restos de diferentes regimientos, principalmente del XXIV delPraetoria y del DCLXVI de Ertzaintza, habían pasado a regar consu sangre las tierras de los planetas. Y evidentemente esos pijitos eranlos que se llevaban el mérito de que el planeta fuera pacífico.Ya le gustaría ver como se enfrentaban a toda una guerra.Si no fuese porque muchos habitantes de los planetas a los que acudíanen misión se enrolaban en el regimiento, el LXIX de Praetoria yahabría desaparecido hace mucho.
- ¡Coronel, Coronel¡ Tenemosproblemas y de los gordos, ¡mire, mire!
Era Adkins, un chico de apenas 20 añosque hacía poco más de 5 días que había pasadoa formar parte de su escuadra de mando, lo había recomendado elCapitán Johanson de la Compañía Amarilla despuésde enterarse que Franklin había muerto por un traidor. Le estabatendiendo unos binoculares.
- ¿Qué pasa Adkins?
- Mire Señor, mire. ¡No puede ser!
Se llevó los prismáticos a los ojos,y los vio, no eran Battle Wagons, eran ¡Leman Russ Demolisher!
¡¿Cómo puede ser tal cosa?!Realmente tenemos un problema. Kaine, no muestres desesperaciónni miedo, has de mantener una expresión tranquila, los soldadosse fijan mucho en la cara de sus comandantes justo antes de la batalla,cualquier cosa puede ser tomada como una mala señal, y entonces,ya estaba todo perdido. Parece que Hannibal está a mi lado dándomeconsejos, como sucedió hasta la batalla del Gran Colmillo. Mi comandante,mi mentor, mi mejor amigo. Me enseñó mucho sobre la guerra.Si no fuese por ti no estaría donde estoy.
- Gila póngame con Rama.
Rama escuche, encárguese de los LemanRuss, pero recuerde que ha de conseguir ponerse en su flanco o mejor ensu retaguardia.
- Señor, eso es muy arriesgado, tal ycomo se están desplegando tendremos de recorrer unos 25 metros deterreno descubierto.
- Ya se el peligro que corre, pero o eliminamosa los Leman Russ o nos podemos despedir de que los chicos se mantenganen su posición … vivos. Por si le sirve de consuelo, yo estarétoda la batalla en campo descubierto. Además si los chicos ven queavanzan hacia los Leman, no flaquearán y tendremos más posibilidadesde vencer. A partir de ahora le dejo al mando de su pelotón. Cierrela comunicación e intente cumplir con su cometido.
- Señor, están llamando Jefe Rojoy Jefe Negro.
- Póngame con Jefe Negro.
Jefe Negro No se preocupe, no hay cambios ensus ordenes, y calme a sus hombres, se que es difícil, pero ha dehacerlo John. Por como se están emplazando no creo que suponganmucho problema para su sección. Se habrá de encargar de esepelotón de orkos a pie que se dirige hacia ustedes. Ya los verá.También se dirigen dos camiones. Tendrá bajo sus ordenesla escuadra de armas pesadas. Y a los Ogretes. Ya les informo ahora deello.
Gila con Jefe Rojo.
Stu, está en una situación privilegiada.Encárguese de ir informando a los diferentes pelotones de los movimientosde los orkos y apoye con sus lanzagranadas donde opine que serámás útil. Informe a sus pelotones que han de tumbar a lasmotos y una vez neutralizadas que concentren el fuego sobre el Dreadnought,con un poco de suerte caerá y recuérdeles que la metrallade los Demolisher no atraviesa las paredes, así que no quiero verlessalir del edificio hasta nueva orden.
Gila con las Armas pesadas y el Chimera.
Están bajo las órdenes de JefeNegro hasta nueva orden.
Con el Leman y con Rocco.
Chicos, primeramente eliminaremos a las motocicletasy después nos centramos con los Demolisher.
Gila con todos los pelotones.
Hasta nueva orden corten las comunicaciones,ya conocen sus órdenes.
Mierda esto si que no lo esperaba. ¡DosDemolisher! El maldito gobernador podría habernos avisado de queles habían saqueado tanques. ¡Mierda!
El ejercito orko fue desplegando delante del imperial,había muchos orkos, pero había más guardias imperiales.
El Coronel Kaine no esperó a que los orkoshubiesen parado y dio la orden de disparar.
Rojo 1 y 2 dispararon sobre las motos. Los veteranos,salieron de la cobertura de las ruinas y avanzaron hacia los Demolisher,desplegándose en una línea mientras disparaban sobre lasmotos. Los morteros también dispararon a las motos. Unos segundosdespués se despejó el humo, sólo quedaba una motode seis que habían aparecido, pero el orko continuó a delanterodeando una zona rocosa del centro del campo de batalla. En el flancoderecho, Negro 1 y 3 avanzaron por dentro del Fortín y tomaronposiciones de tiro. La escuadra de armas pesadas disparó al pelotónde orkos a pié abatiendo a un par de ellos. Negro 2 y el Chimeraacabaron de rodear el fortín. El Leman Russ y Rocco, dispararonal unísono, e impactaron en los Demolisher. No les hicieron nada.No había empezado tan mal la historia después de todo.
Los orkos a pie continuaron avanzando bajo elfuego de Negro 2 y del Chimera, y se parapetaron detrás de unaspiedras. Uno de los camiones se desvió y se dirigió haciael centro del campo de batalla, hacia la escuadra de veteranos. Por suparte la moto superviviente los asaltó después de rociarloscon una lluvia de proyectiles que no tuvo más consecuencias. Mientrasla moto asaltaba a la escuadra de veteranos, unos orkos que estaban escondidosentre las rocas aprovecharon para cargar a la escuadra junto con la moto.El motorista orko murió a manos de Rama, el sargento de la unidadal igual que varios de los otros orkos, unos cazacarros, aunque éstetambién fue derrotado. El dreadnought avanzó hacia las ruinas de la izquierda de Kaine, mientras que el otro camiónse dirigía hacia el Chimera y Negro 2. La escuadra de veteranosdespués de eliminar al último de los cazacarros habíanperdido a 3 de sus miembros. La escuadra siguió avanzando hacialos tanques saqueados, y cuando estaban a pocos metros del primer Demolisher,el camión orko escupió su mortal carga sobre ellos, estuvieronunos largos instantes luchando, los tres veteranos contra diez orkos, finalmente,los veteranos cayeron bajo los ataques orkos, y ellos cayeron bajo un proyectildel Leman Russ. Los Rough Riders se abalanzaron sobre el Dreadnought, ydespués de que éste matara a tres de ellos Kaine les diola señal de retirarse, para así proporcionar un blanco aRojo 1 y 2. En el flanco derecho el segundo camión descargósu contenido mientras el pelotón de orkos se escondía lomejor que podía entre las rocas para que no les alcanzaran los certerosdisparos de los morteros y de Negro 2.
Del camión han bajado varios orkos realmentegrandes, sin lugar a dudas son Noblez, la cosa se pone fea por momentos,y encima ¡van con Mega-Armadura!, la cosa está realmente fea.Y entre ellos está ni más ni menos que ¡el KaudilloOrko!, la cosa no es que sea fea o muy fea, ¡es horrible!
En pocos segundos habían aniquilado a Negro3 y empezaban con Negro 1. Fue entonces cuando el Chimera abriósus puertas y salieron de él los Ogretes, que saltaron sobre lasespaldas de los orkos.
- Gila ponme YA con el Leman.
Escuche tire hacia atrás el Leman y apuntedentro del fortín. Sí ya se que aún hay de los nuestros,pero ¡fíjese! Dentro de poco no habrá nadie. ¡Obedezcade una maldita vez!
Gila con Jefe Negro.
Jefe Negro atrás, reagrupe a los supervivientesde Negro 1 y 3 y retroceda unos 10 metros, y ¡dispare haciaesos malditos orkos con todo!
La cosa ya no tiene calificativo, el ejércitoimperial controla casi todo el campo de batalla, pero ese caudillo, malditasea, ese caudillo acabará con todos en un abrir y cerrar de ojos.
Los Noblez, después de matar a losogretes, se abalanzaron sobre Jefe Negro. Pero recibieron disparos portodas partes, incluso el Leman y el coronel Kaine junto con sus chicos dispararon sobre los noblez. De todo el pelotón de siete orkos,sólo quedó el Caudillo, que después de matar a JefeNegro y su escuadra de mando se dirigió hacia Rocco y lo inutilizó.Eso ya era demasiado, se habían de tomar medidas desesperadas. Kaineordenó a su escolta que lo siguieran para enfrentarse al caudillo.Mientras, la batalla rugía a su alrededor. El Coronel Kaine se dirigiócorriendo hacia el Caudillo Orko. Tenía dos veces su altura y suanchura y era todo músculo. Kaine aprovechando la sorpresa del kaudillo,al ver que un humano no le temía, le asestó el golpe queacabó con su vida de forma definitiva. El orko tardó todauna eternidad en caer, tenía el brazo con una garra de combate cercenadoy las tripas esparcidas por el suelo, parecía que no aceptaba sumuerte como algo posible. Cuando finalmente cayó Kaine se giró,y vio que mientras él combatía con el kaudillo, el LemanRuss había destruido un Demolisher e inmovilizado el otro, peroel dreadnought había avanzado hasta casi el Leman Russ. Kaine, cogiendoel comunicador mientras corría a su posición original juntoal Leman Russ, ordenó a todas las escuadras que pudieran dispararque lo hicieran sobre el dreadnought orko. Kaine sabía que el LemanRuss era la única oportunidad que les quedaba para aplastar a losmalditos orkos que había en la zona. Mientras corría llegóuna comunicación de Rabushnick; informaba que los gretchings sehabían quedado en la retaguardia orka.
Maldita sea más pieles verdes correteandopor ahí.
- Gila dígale al comandante del Leman quedispare hacia las coordenadas que nos ha dado Rabushnick.
En pocos segundos llegaron a su antigua posicióny la rebasaron, quedando entre el dreadnought y el tanque. Les sobrepasaronlos Rough Riders, que sólo eran tres, los cuales se detuvieron unosmetros por detrás suyo. A su izquierda, Kaine vio que de Rojo1 y Rojo 2 no quedaban más que un puñado de guardias queno servirían ni para formar un solo pelotón. Quedaban unoscinco o seis guardias entre ambos pelotones. Los artilleros de los morteroshabían abandonado su puesto para asegurar el flanco izquierdo, yen esos momentos estaban intentando llegar a la protección de unpequeño bosque más allá de las ruinas del edificioimperial. A su derecha estaba el Leman Russ, escupiendo muerte sin cesar.Más allá podía ver los restos del Pelotón deMando Negro (uno o dos guardias), y más allá Negro 1 y 3junto con los 3 ogretes despanzurrados en el suelo. A lo lejos, estabaNegro 2 conteniendo con sus disparos al pelotón de orkos que continuabancubiertos tras las rocas. Detrás suyo estaba Rocco, inutilizado.Y delante, lo que aún podía suponer un peligro importante,el dreadnought orko, que no tenía más que rasguñosen su superficie, e iba directamente hacia ellos. Ahora era el momentode demostrar de que pasta estaba hecho y de que sus hombres viesen queno les pedía ni exigía nada que no se exigiese a símismo. Si había de sacrificarse para que el Leman Russ pudiese dispararun proyectil más, así lo haría.
Girándose hacia su escolta les indicóel dreadnought, ellos asintieron, y todos al unísono avanzaron haciaesa máquina de destrucción. Mientras el dreadnought recortabadistancia sin parar de disparar un segundo. Tras los primeros metros, Gilacayó al suelo cogiéndose las entrañas con las manosdebido a un disparo del dreadnought. Al llegar al combate cuerpo a cuerpo,lo único que podían hacer los humanos era intentar esquivarlos ataques de la bestia de combate que era el dreadnought orko. Kaineconsiguió esquivar un par de ataques, pero Adkins y Robertson notuvieron tanta suerte, sólo quedaban Samuel con el estandarteregimental y él mismo delante de Eso, mientras el Leman Russ nodejaba de disparar. Los guardias supervivientes, se estaban reagrupandoentorno a los guardias con la graduación más elevada y sepreparaban para disparar contra el contrincante del coronel. La siguienteserie de ataques provenientes de la Armadura Acorazado orka mataron a Samuele impactaron en el coronel Kaine que cayó al suelo, pero unas décimasdespués se puso en pié sosteniendo el estandarte regimental,la pantalla de refracción le había salvado la vida, comoen otras ocasiones, pero no creía que pudiese ser otra vez el generadorse había sobrecargado. Cuando vio que el Dreadnought se preparabapara asestarle el golpe de gracia, Kaine elevó su voz por encimadel estruendo de la batalla:
- Praetorianos, no desfallezcáis. ¡Demostremosde que estamos hechos! ¡Demostremos cómo mueren los Héroes!
Hannibal espero no haberte defraudado. Lo hehecho lo mejor que pude.
Tras lo cual el dreadnought le asesto el golpedefinitivo. Y Kaine cayó junto con el estandarte, Y antes de queéste tocase el suelo encharcado de sangre praetoriana, el dreadnoughtexplotó debido a los disparos de los guardias supervivientes quepodían empuñar un arma. Así fue vengada la muertede su coronel.
Ese fue el último combate ya que el LemanRuss había barrido la posición de los gretchings, y el ejércitoorko, o había muerto o estaba huyendo.
Los sanitarios llegaron una media hora después,se encargaron junto con los supervivientes de recoger a los heridos quese encontraban desperdigados por todas partes. El Coronel Kaine, no estabamuerto, aunque tardaría meses en ponerse medianamente bien, parecíaque la pantalla de refracción le había salvado la vida impidiendoque recibiera toda la potencia del golpe, a Samuel se le tendríade implantar un brazo biónico. Adkins, al igual que Kaine no estabamuy bien pero saldría de esa igual que Gila. Jefe Negro tambiénse recuperaría igual que muchos de los soldados que cayeronese día. Pero muchos otros, no volverían a ver nunca mása sus compañeros, que eran ya su única familia.
Después de llevarse a los heridos, setuvo de recoger a los muertos y quemar los cuerpos orkos. Los mecánicosdel LXIX de Praetoria se pusieron enseguida a reparar a Rocco y recuperaronlos dos Demolisher que habían saqueado los orkos.
Detrás suyo quedó un campo de batallarecubierto de sangre con amontonados cuerpos de orkos quemándose.Lo que una vez fueron unas bellas praderas, ahora era lo más parecidoa la recubierta de sangre entrada del infierno: El antes apacible ríode cristalinas aguas, se había convertido en un torrente de sangresucia y viscosa. Las altas matas de hierba no eran más que rastrojosmachados por el peso de los tanques y vehículos. Las interminablespraderas eran ahora un interminable campo recubierto por una miríadade cráteres y zonas quemadas, donde no volvería a crecernada en mucho tiempo.
- Pero esos tanques son de nuestro planeta!, noslos robaron, no se los pueden llevar, nos pertenecen.
- Perdóneme Señor Gobernador, peropor su ineptitud estos tanques han matado a muchos buenos soldados hoy,y hemos sido nosotros quienes los hemos recuperado, por lo tanto nos losquedamos. A nosotros nos harán más servicio que a ustedes.Porque si han pasado sin ellos hasta ahora podrán continuar asíen adelante. Además, necesitamos equiparnos, tómelo comoun pago por los servicios, o como una donación a los ejércitosdel Emperador. Si me disculpa estoy muy ocupado intentando organizar laslistas de reclutamiento para la Compañía al igual queel abastecimiento, y demás, ya que tanto el Coronel Kainecomo el teniente Jorge Díez están en el hospital. Asíque con su permiso ...
Se quedaron en el planeta tres semanas, el tiempomínimo para que la mayoría de heridos pudiese caminar y sellenaran las bodegas de comida, municiones, armamento, combustible y otroselementos necesarios para un viaje estelar. Tanto la Sección Rojacomo la Negra de la Compañía Negra se rehicieron con miembrosveteranos de otras Compañías, la infortuanda SecciónAzul había desaparecido en la anterior operación pero cuandohubiese hombres recuperaría su actividad. Esta política detraslado de veteranos es porque la Compañía Negra es en laque más confiaba el Coronel, ya que era la que tenía bajosus órdenes directas y era la que comandaba en el campo de batalla,y siempre era destacadas a las zonas más conflictivas. El restode Compañías, no habían sufrido, ni sufríanen otras contiendas, un castigo ni desgaste similar al de la CompañíaNegra. En este Regimiento pasar a formar parte de la CompañíaNegra equivalía a ser ascendido o pasar a formar parte dela Primera Compañía en el caso de los marines, ya que eraun reconocimiento del Coronel por su labor y sacrificio. Todos los sargentosde los pelotones de las otras secciones, al igual que sus oficiales superioreshabían formado parte de esta Compañía, y habíansido elegidos para dirigir las otras con el fin de trasmitir sus conocimientosa los soldados noveles o con menos experiencia.
Cuando estaban dejando la órbita del planeta,y se dirigían hacia la base imperial más cercana para disfrutarde un merecido permiso, recibieron una transmisión. Pero esa esya otra historia.